Luna brumosa de marzo
A veces necesito respirar el mar y perder la vista en el horizonte, a veces mi preciada compañera aparece y me acompaña.
Días después de esta foto pude conocer el término Oborozuki gracias a Alex Pler y todo cobró sentido.
Luna brumosa de marzo
A veces necesito respirar el mar y perder la vista en el horizonte, a veces mi preciada compañera aparece y me acompaña.
Días después de esta foto pude conocer el término Oborozuki gracias a Alex Pler y todo cobró sentido.
En los paseos que hago en la Naturaleza me gusta dejar que mi mirada recorra lentamente el paisaje, admirando los cambios de luz. A veces el entorno se presta a una toma angular, pero otras se concentran tantos motivos que prefiero aislarlos del conjunto.
En un recodo del Vinalopó recién nacido el color y la luz jugaban, y me detuve a disfrutarlos mientras creaban una estampa impresionista.
Niebla en el bosque
los animales duermen
la Magia canta.
Fog in the forest
the animals are sleeping
Magic is singing.
Siempre me alegra ver cómo despierta la mimosa, anunciando que aunque el frío todavía nos acompaña, la Naturaleza sigue su curso a pesar de todo y es posible ser optimista en medio de la adversidad.
En una entrada anterior os traje ese despertar. Cuando alcanza su auténtica belleza las circunstancias suelen ser más difíciles para captarla, ya que en enero en esta zona suelen hacer días de mucho viento, lo que supone un reto para detenerla.
Este año me lo he propuesto, y creo que he conseguido resultados aceptables.
Esta luz nos acompañó el último día de un año que nunca pudimos prever, pero que hemos pasado con mucho aprendizaje a la espalda.
Exactamente un mes después, aunque la mimosa se negaba mientras bailaba con el viento, conseguí encantarla un instante
Nunca me gustaron las carreras de fondo, y la Vida ha traído una y muy intensa, el espíritu se templa y se fortalece.