Fresca es el agua
rodeada de vida.
Controla al fuego.
La cascada de Belaustegi tiene un encanto muy especial, poder disfrutar del verdor del bosque y la frescura del agua en pleno verano reconforta. Tiene momentos mucho más hermosos, pero para mí imposibles ahora mismo.
Encontrarla no fue fácil, a pesar de todas las valiosas indicaciones que amablemente me proporcionó Juan Ángel Regaña, a lo largo del paseo escuchamos el rumor del agua que se escondía o aparecía casi inalcanzable. Como tantas cosas, sin prisa, conseguimos descubrirla.
Por circunstancias, fui en uno de los pocos días que probablemente lució el sol en Bilbao en todo el verano, y jugué con la luz filtrándose en la vegetación.
Y otro reto más en su captura. Cuando empecé a preparar el trípode me di cuenta de que no llevaba en la mochila las piezas estabilizadoras de la rótula, por lo que las fotos las hice sujetando yo misma la cámara fijada en el trípode. Otro motivo más para volver en otra ocasión.
En la tarde que pasé en Barrika tuve luces muy cambiantes, que compensaron el que la marea fuese ya muy baja para recoger el juego del agua entre todo el recorrido de los flysch.
Aunque me acompañaban bastantes nubes que iban anunciando un atardecer con algo de color, durante unos minutos el sol impuso su fuerza y se abrió un paso, los flysch revelaron su magia.
Este verano me propuse conocer Euskadi, especialmente desde el punto de vista fotográfico. Debo agradecer desde aquí a Juan Ángel Regaña, gran maestro y todo un referente para cualquiera que disfrute con la fotografía de paisaje y naturaleza, toda la impresionante información y consejos que me proporcionó antes de mi viaje.
Disfruté conociendo físicamente algunos enclaves que ya conocía a través de sus fotografías y las de otros grandes artistas, y tal como preveía me faltó tiempo para recorrer muchas de las ubicaciones más interesantes cercanas a Bilbao. Quedan pendientes otras visitas.
Os dejo una mirada de los flysch de Barrika.
Traigo hoy una entrada corta para compartir la solución que he encontrado por casualidad a un problema que tenía desde hace tiempo.
Suelo utilizar Pinnacle 21 (comprado, con licencia) para realizar diversos trabajos, y me surgía el gran problema para crear nodos y editar audio.
En este videotutorial, en torno a 22:56 explica muy bien el proceso, pero en mi caso el hacer click con el ratón no tenía ese resultado. (No aparecía el punto verde que supone el corte en la pista de audio).
Por fin he dado con la solución: hay que pulsar la tecla Ctrl mientras se hace click izquierdo con el ratón, es la única forma de que aparezcan los puntos verdes de corte = nodos.
Espero que os funcione igual que a mí.
Luna brumosa de marzo
A veces necesito respirar el mar y perder la vista en el horizonte, a veces mi preciada compañera aparece y me acompaña.
Días después de esta foto pude conocer el término Oborozuki gracias a Alex Pler y todo cobró sentido.
En los paseos que hago en la Naturaleza me gusta dejar que mi mirada recorra lentamente el paisaje, admirando los cambios de luz. A veces el entorno se presta a una toma angular, pero otras se concentran tantos motivos que prefiero aislarlos del conjunto.
En un recodo del Vinalopó recién nacido el color y la luz jugaban, y me detuve a disfrutarlos mientras creaban una estampa impresionista.