domingo, 6 de abril de 2025

Soledad recreada

 Las promesas hay que cumplirlas, especialmente las que nos hacemos a nosotros mismos. Me había dejado pendiente conocer este mágico enclave, y aunque ya ha pasado casi un año desde esta imagen, las sensaciones siguen vívidas.

No fue el mejor momento del día, ni del año. La soledad no es tal, de nuevo la mirada que nos muestra la fotografía es una recreación. 



Fue una sesión muy breve. A escasos minutos de haberme situado, aparecieron tres niños que buscaban qué se yo en la escasa agua que conservaba el flysch junto a la plataforma. Llevaban una red, más para cazar mariposas que cangrejos o peces, y precisamente se quedaron a pocos centímetros de mi trípode, y de mí. Tras un ruego inicial que fue ignorado, y como no soy persona de buscar conflictos inútiles, opté por interponer mi cuerpo ante la parte del trípode más expuesta, y mantener la correa de sujeción de la cámara siempre enrollada a mi muñeca. 

A pesar de todo y de que la luz tampoco prometía nada más tarde, cumplí mi objetivo de esa visita, que era conocer el enclave directamente, espero que habrá mejores oportunidades.



viernes, 19 de agosto de 2022

Caminando hacia las nubes

Han pasado bastantes años ya desde que subí a Bulnes por primera vez. La montaña nunca se vive igual. Los caminos generalmente permanecen, pero la luz y nuestro propio Camino hacen que cada momento sea único.

Las nubes cubrían las cimas, pero no resultaban amenazantes, más bien sugerían subir el camino para descubrir lo que escondían. Aunque no es una ruta demasiado fácil, el frescor del ambiente y el paisaje, todavía más impresionante si es posible en días así merecían el esfuerzo.

Al llegar al pueblo nos envolvió una suave lluvia que paró pronto, no supuso problema ya que el chubasquero va siempre en la mochila cuando subimos al Norte. 

Como todo no se puede tener, la magia de las nubes y la lluvia ocultaba la vista del Naranco, no llegamos a acercarnos al mirador. Queda pendiente.




lunes, 20 de junio de 2022

Respirar

 No hay duda de que es necesario respirar, es uno de los procesos que realiza nuestro cuerpo de forma automática, aunque en el momento que nos interesa podemos hacer nuestra respiración consciente para obtener determinados beneficios.

Muchas veces tenemos mil obligaciones, pero es importante desconectar y buscar ratos para hacer algo que nos llene.

Han pasado varios meses desde que tomé estas imágenes. Supongo que he conseguido transmitir paz y sosiego. Era lo que buscaba, poder parar interiormente, ya que preparaba un reto personal realmente importante.


Mientras paseábamos tranquilamente, llegó otro chispazo: "déjame volar más alto". A veces, cuando estamos en la búsqueda de la excelencia, ya sea el tomar una imagen de la forma más perfecta, interpretar una obra musical de la manera más exacta y bella posible, o cualquier otro Arte o actividad cotidiana, surgen sin querer las susceptibilidades. 

Tengo que agradecer que en el mundo de la Fotografía no lo he experimentado nunca, pero sí en otros ámbitos. Cuando estás en constante perfeccionamiento con mucha frecuencia hay quien lo toma como amenaza, por el espíritu competitivo que está tan presente. No me refiero a situaciones de verdadera competición, deportiva, oposiciones o parecidas. No es fácil evitarlo. 

Suena a utopía. El objetivo debería ser la competición con uno mismo.

sábado, 19 de febrero de 2022

Lucha infinita

 Os traigo otra de las miradas que me traje de Azkorri, esta formación rocosa concentra mucha energía. 

Fueron unas horas en las que mi mente sólo se concentró en las rocas, el viento y el mar. Hay veces que la fotografía de paisaje es especialmente regeneradora, y esta fue una de ellas. Sentir las olas estallar tan cerca y tratar de mantenerme impasible como las rocas me ha llevado a muchas reflexiones posteriores. 




viernes, 31 de diciembre de 2021

Energía y sosiego

 Han pasado ya unos meses desde que tomé esta imagen, pero la sesión que pude disfrutar en Azkorri sigue nítida en mi mente. La luz, el ambiente, la fuerza del viento y de las olas del verano en Euskadi son realmente especiales, enganchan. Con el mar aún más embravecido la experiencia debe ser brutal.

Os dejo un pequeño detalle que captó mi atención. Las imágenes de la formación rocosa más característica de esta playa siguen a la espera de edición, es posible que con la perspectiva de la distancia ya me vea capaz de seleccionar en menos tiempo.


El viento sopla

el mar está furioso

la roca escucha

 



domingo, 10 de octubre de 2021

Shinsen na mizu

 Fresca es el agua

rodeada de vida.

Controla al fuego.




martes, 5 de octubre de 2021

Retos

 La cascada de Belaustegi tiene un encanto muy especial, poder disfrutar del verdor del bosque y la frescura del agua en pleno verano reconforta. Tiene momentos mucho más hermosos, pero para mí imposibles ahora mismo.

Encontrarla no fue fácil, a pesar de todas las valiosas indicaciones que amablemente me proporcionó Juan Ángel Regaña, a lo largo del paseo escuchamos el rumor del agua que se escondía o aparecía casi inalcanzable. Como tantas cosas, sin prisa, conseguimos descubrirla.

Por circunstancias, fui en uno de los pocos días que probablemente lució el sol en Bilbao  en todo el verano, y jugué con la luz filtrándose en la vegetación.

Y otro reto más en su captura. Cuando empecé a preparar el trípode me di cuenta de que no llevaba en la mochila las piezas estabilizadoras de la rótula, por lo que las fotos las hice sujetando yo misma la cámara fijada en el trípode. Otro motivo más para volver en otra ocasión.




domingo, 12 de septiembre de 2021

Hi no hebi

En la tarde que pasé en Barrika tuve luces muy cambiantes, que compensaron el que la marea fuese ya muy baja para recoger el juego del agua entre todo el recorrido de los flysch.

Aunque me acompañaban bastantes nubes que iban anunciando un atardecer con algo de color, durante unos minutos el sol impuso su fuerza y se abrió un paso, los flysch revelaron su magia.




lunes, 30 de agosto de 2021

Entre seres milenarios

 

Este verano me propuse conocer Euskadi, especialmente desde el punto de vista fotográfico. Debo agradecer desde aquí a Juan Ángel Regaña, gran maestro y todo un referente para cualquiera que disfrute con la fotografía de paisaje y naturaleza, toda la impresionante información y consejos que me proporcionó antes de mi viaje. 

Disfruté conociendo físicamente algunos enclaves que ya conocía a través de sus fotografías y las de otros grandes artistas, y tal como preveía me faltó tiempo para recorrer muchas de las ubicaciones más interesantes cercanas a Bilbao. Quedan pendientes otras visitas.

Os dejo una mirada de los flysch de Barrika. 




domingo, 16 de mayo de 2021

Crear nodos en Pinnacle 21. RESUELTO

 Traigo hoy una entrada corta para compartir la solución que he encontrado por casualidad a un problema que tenía desde hace tiempo.

Suelo utilizar Pinnacle 21 (comprado, con licencia) para realizar diversos trabajos, y me surgía el gran problema para crear nodos y editar audio.

En este videotutorial, en torno a 22:56 explica muy bien el proceso, pero en mi caso el hacer click con el ratón no tenía ese resultado. (No aparecía el punto verde que supone el corte en la pista de audio).

Por fin he dado con la solución: hay que pulsar la tecla Ctrl mientras se hace click izquierdo con el ratón, es la única forma de que aparezcan los puntos verdes de corte = nodos.

Espero que os funcione igual que a mí.

viernes, 2 de abril de 2021

Oborozuki

 Luna brumosa de marzo


A veces necesito respirar el mar y perder la vista en el horizonte, a veces mi preciada compañera aparece y me acompaña. 

Días después de esta foto pude conocer el término Oborozuki gracias a Alex Pler y todo cobró sentido.




domingo, 28 de febrero de 2021

Recreando estampas

En los paseos que hago en la Naturaleza me gusta dejar que mi mirada recorra lentamente el paisaje, admirando los cambios de luz. A veces el entorno se presta a una toma angular, pero otras se concentran tantos motivos que prefiero aislarlos del conjunto. 

En un recodo del Vinalopó recién nacido el color y la luz jugaban, y me detuve a disfrutarlos mientras creaban una estampa impresionista.



domingo, 21 de febrero de 2021

Encantamiento

Niebla en el bosque

los animales duermen

la Magia canta.



Fog in the forest

the animals are sleeping

Magic is singing.






sábado, 6 de febrero de 2021

Luces de invierno cambiantes en el Mediterráneo

Siempre me alegra ver cómo despierta la mimosa, anunciando que aunque el frío todavía nos acompaña, la Naturaleza sigue su curso a pesar de todo y es posible ser optimista en medio de la adversidad.

En una entrada anterior os traje ese despertar. Cuando alcanza su auténtica belleza las circunstancias suelen ser más difíciles para captarla, ya que en enero en esta zona suelen hacer días de mucho viento, lo que supone un reto para detenerla.

Este año me lo he propuesto, y creo que he conseguido resultados aceptables. 

Esta luz nos acompañó el último día de un año que nunca pudimos prever, pero que hemos pasado con mucho aprendizaje a la espalda.



Exactamente un mes después, aunque la mimosa se negaba mientras bailaba con el viento, conseguí encantarla un instante


Nunca me gustaron las carreras de fondo, y la Vida ha traído una y muy intensa, el espíritu se templa y se fortalece.


miércoles, 27 de enero de 2021

Alimento

 Rojo alimento

relaja mi espíritu.

Gozo del zorzal.





jueves, 17 de diciembre de 2020

Regreso al otoño

 Postreras hojas

vibran pintadas de luz.

Roja promesa.




domingo, 21 de julio de 2019

Bálsamo

Realmente fue bastante improvisado. Tan solo un día antes supe que se produciría el eclipse parcial, y que podría apreciarse desde España. Cansancio acumulado, vacaciones que no llegan a serlo, responsabilidades y proyectos a punto de concluir... pero acabo por convencerme de parar a respirar.

No me arriesgo a heroicidades y elijo un lugar cercano probablemente concurrido, pero en esta ocasión, y con la idea que llevaba en mente, las personas que pudieran encontrarse no serían problema para el resultado. Me dirijo al Cabo de las Huertas.

Al llegar, sin prisa, la luna ya había hecho su aparición, luna de fresa. El entorno, complicado para componer, no dio los resultados esperados. Sigo recorriendo un poco más la costa. Y encuentro un pequeño entrante donde la contaminación lumínica no debería ser tan problemática, el procesado tendrá que hacer el resto.



Después de muchas pruebas consigo llegar a un acuerdo con mi equipo, y encuentro un equilibrio entre las posibilidades de mi humilde cámara, la luz y realidad que capta mi mirada y la idea que flota en mi mente.





Y sigo experimentando. Doble exposición, buscando definir la luna eclipsada y captar la magia del momento.





sábado, 16 de febrero de 2019

Mizu to hi

La luz no espera.

Salida y paseo hacia la costa cercana. La búsqueda de una ubicación nueva nos llevó algo más del tiempo previsto, y calculé que no llegaríamos a tiempo de localizar algún encuadre interesante. Así que adapté los planes: opté por aprovechar un lugar cercano al que nos dirigíamos y disfrutar allí de las luces.

Acercándonos a las rocas nada acababa de retener mi atención, por lo que seguimos bordeando la cala un poco más. En un recodo una roca que comenzaba a ser bañada por el sol y el reflejo de éste en el oleaje cautivaron mi mirada. Me apresuré a preparar el equipo, quienes atrapamos luces conocemos la fugacidad de estos mágicos instantes.

Agua, luz, fuego y roca, la energía vibraba. La percepción se centró en absorberla y reconducirla.



En la Vida tenemos proyectos a largo plazo, pero creo que también debemos ser conscientes y aprovechar los chispazos y encrucijadas que pueden suponer reorientar el Camino, ya que pueden no volver a presentarse.

martes, 1 de enero de 2019

Luz de invierno en el Mediterráneo

Frente al arquetipo de Navidad fría, nevada y brumosa, en el Mediterráneo, exceptuando algunos días más fríos y apagados, preside una luz intensa hasta en enero.

Me atraen bastante más las atmósferas frías y nubladas del invierno en otros lugares de nuestro país, tan diferentes de las del lugar en que vivo. Pero todo tiene su momento y su belleza. La luz manda, y le he permitido sobreexponer cuantas zonas ha requerido.


La mimosa se prepara para dar una nota de color en los jardines dormidos, 




Sus flores, todavía sin abrir, son chispas de luz






El invierno es tiempo de preparación, observando la Naturaleza he llegado a ser consciente de que también las personas necesitamos de algún tiempo de sosiego y regeneración para continuar adelante. Los árboles y plantas necesitan ser podados, limpiados y alimentados para resurgir con fuerza y belleza en primavera. Aparentan estar secos, pero la energía está latente. 

Personalmente también necesito de momentos de soledad y descanso para retomar el Camino y los numerosos proyectos que tengo por delante con energía renovada. Descanso, considerado como cambio en la rutina diaria y posibilidad de abordar actividades que las obligaciones laborales no permiten, y que recargan la energía vital. 

Cambiamos de año. Hay ilusiones que seguirán creciendo y fortaleciéndose, y nuevos proyectos quizá harán su aparición. Tomemos aliento.




domingo, 2 de diciembre de 2018

Toll Blau

Todo llega en su momento.

Han pasado varios meses desde esta salida, pero estoy tomando por costumbre dejar dormir las imágenes antes de abordar su procesado. Tan sólo edito con más rapidez algunas tomas sociales por alguna circunstancia importante y excepcional. Creo que así, desde la distancia, soy capaz de valorar mejor las imágenes y tomar perspectiva.

Conozco desde hace bastantes años el humilde nacimiento del río Vinalopó, en Banyeres de Mariola, pero ya tenía ganas de poder conocer una pequeña y hermosa cascada conocida como Toll Blau, que se encuentra en el mismo paraje, y que por diversas circunstancias no había sido posible. A veces las mismas personas que me acompañaban, conocedoras del sitio exacto, al preguntarles me habían dado vagas respuestas: "por allí..." ante la falta de interés en compartir es más prudente callar.

En agosto confluyeron circunstancias adecuadas: unos días de respiro ante el excesivo calor, vacaciones, y una mano desconocida y altruista en Internet que había publicado un breve vídeo con la ruta a seguir. En marcha.

Para llegar es preciso atravesar Banyeres, en dirección a Mas Ull de Canals. Allí es necesario dejar el coche en una explanada amplía de aparcamiento y salir de la masía hacia el inicio del camino, tomando la pista forestal que no debemos dejar aunque indique camino cortado. En la masía hay un Centro de visitantes del Parque Natural, donde pueden ampliar la información.

Tras varios años sin hacer el recorrido di algunos rodeos, puesto que el sendero está escasamente señalizado y mi memoria fallaba, pero no vino mal detenerse junto a una antigua fábrica para encontrar moras silvestres.

En la Vida, como en Fotografía, hay caminos que es mejor hacer en solitario. Realmente nunca haces la ruta en soledad completa, puesto que otras personas llevan la misma dirección, pero las pulsiones e intereses no coinciden. En estas salidas prefiero ir al ritmo que la mirada y el camino me marquen.

Finalmente, y tras un agradable paseo que concluye con el frescor del agua y la vegetación remontando el río, llegué a mi primera etapa. Un austero cartel señalaba el lugar, pero no daba más indicaciones. Bueno, aquí nace el río Vinalopó



A lo largo de todo el trayecto hubo muchas ocasiones en que fue preciso esperar el momento. Al llegar al nacimiento había un pequeño grupo de personas tomando fotografías. Me senté y sin prisa dispuse mi equipo. Mientras esperaba tomé fotos del río ya formado, donde la Vida bullía, hermosas libélulas azules discurrían sobre la lámina de agua.

Cuando las personas se marcharon entré en el interior de la cueva, pero aunque bien calzada no calculé la viscosidad de las rocas, (la prisa y el exceso de confianza...) y puse a prueba la impermeabilidad de mis nuevas botas. Afortunadamente iba preparada, salí del agua y cambié las botas por unas sandalias de playa, perfectas para caminar en acantilados y rompientes. Valga este apunte para quien decida fotografiar corrientes de agua y aprovechar todas las posibilidades.


Realmente el nacimiento no es nada espectacular, pero la Vida está presente.



El río discurre bajo un pequeño puente...Tomo la imagen desde el interior del río, el agua está helada y limpia, me renueva la energía.



Desde el otro lado, también dentro del agua gélida, ya ocupaban el lugar en la cuevecita otras personas.




Tras recuperar fuerzas y secarme, rehíce el camino hasta volver al puente de la fábrica y me interné en el río. Las indicaciones que aquella mano desconocida y altruista daba en internet eran claras: para llegar al Toll Blau hay que mojarse.
Cambié por tanto de nuevo el calzado y me interné con cuidado en la corriente, el agua no es profunda ni tiene fuerza todavía, pero no quería confiarme de ninguna manera con las rocas.

Siguiendo a algunas personas con evidente intención de darse un baño llegué al Toll Blau.

Llevaba el trípode, pero lo deseché de inmediato. No había espacio para él, y tampoco quería incomodar a quienes estaban bañándose. Mientras un grupo se turnaba con otro busqué un buen ángulo. Cuando salieron del agua hice algunas pruebas, aunque el momento de luz todavía no era el adecuado. Retiré mi cámara de nuevo y dejé que las personas que amablemente y sin necesidad de decir nada, me esperaban, volviesen al agua. Por fin llegó mi momento: unas nubes taparon el sol.

Esperé con paciencia a que la última persona trepase otra vez fuera del agua, y situando la cámara en una roca en la misma cascada me dispuse a disfrutar. Para una ocasión similar probaré la bolsa de judías, pero aun con alguna gota ójala imperceptible en el filtro del objetivo, pude realizar las tomas que tanto había esperado.

Queda pendiente para otra ocasión la imagen desde el interior de la poza.